El proyecto CENEAM. Una realidad de más de 30 años

Posted on: Mar, 17/12/2019 - 09:19 By: comunicacion

Revista Montes nº 135. 2019. Por: Álvaro de Torres, Javier Pantoja, José Ramón González Pan, Montserrat Fernández, Juan Carlos Dueñas

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Origen. Áreas Recreativas y Aulas en la Naturaleza

Pocos saben que el actual Centro Nacional de Educación Ambiental, CENEAM, fue el proyecto más importante de un gran Ingeniero de Montes, José María Ruiz-Dana Larrarte, que supo enfocar toda su experiencia administrativa como Jefe de la Sección de Áreas Recreativas del antiguo ICONA, para conseguir que un proyecto de esta dimensión naciera con unos mimbres sencillos en su origen pero sólidos en su desarrollo.

A mediados de los años 60 del siglo XX se preparó con esmero el recorrido por helicóptero de un Ministro de la época, disponiendo de una detallada exposición en el campamento de La Peñota de Cercedilla para mostrar un problema y una solución posible. En el recorrido se pudo evidenciar la extraordinaria dispersión por los montes de la sierra de miles de personas, que disponiendo ya de vehículos a motor, aprovechaban los caminos y carreteras interiores para llegar hasta los sitios más recónditos.

Siguiendo las fórmulas y los métodos norteamericanos que procuraban un uso más adecuado de los espacios naturales, evitando riesgos de incendios, accidentes, contaminación de ríos y vandalismo, se realizaron Áreas Recreativas que permitieron concentrar los riesgos, cerrar progresivamente caminos y carreteras interiores de zonas forestales sensibles y permitir que la presión humana se regulase de alguna forma en zonas muy sensibles, aunque a costa de algunos enclaves que concentraban una gran cantidad de visitantes. Durante más de 20 años se hicieron en España más de 2.000 áreas de este tipo. Apareció de este modo una primera regulación del uso público de las zonas forestales.

A principios de los años 80, ya no eran sólo precisos estos programas de concentración sino también resultaba necesaria la oportuna sensibilización de los ciudadanos en los conocimientos y sensibilidad de la naturaleza y de las zonas forestales más significativas para disfrutar de forma racional de los espacios naturales. Surgió de este modo el primer programa de Aulas en la Naturaleza, auténtico vivero de profesionales que hoy en día se encuentran en multitud de puestos de trabajo dispersos en la administración y en el sector privado, con su peculiar carga de sensibilidad y motivación.

Creación del "CENEAN". Centro Nacional para la Educación Ambiental en la Naturaleza

Con la llegada de las transferencias de competencias a la Comunidades Autónomas, el proyecto de Áreas Recreativas se transformaría en el que da lugar al CENEAN (Centro Nacional para la Educación Ambiental en la Naturaleza) inaugurado el 11 de julio de 1987 por el Ministro Carlo Romero.

La habilidad de Ruiz-Dana y de su equipo, entre los que se encontraba Fernando Astiaso, logró poner en marcha un proyecto lleno de retos y por qué no decirlo, de dificultades dentro de los propios educadores ambientales y de compañeros, que comenzaba su andadura con el impulso de un equipo de gente joven que se quería comer el mundo.

Los comienzos siempre son apasionantes y difíciles, y para no ser distinto ni diferente, todas estas cosas y muchas más tuvieron lugar en uno de los ambientes que probablemente mejor pueden acoger en España un centro de este tipo. Una barrera con la gran ciudad que permite un sentido de ruralidad y de naturalidad inspiradora, una historia, la de San Ildefonso y Segovia, impresionante, y una naturaleza que lo llena todo, que muestra en pocos kilómetros una transición que define a todo el continente europeo, y además, uno de los ejemplos de gestión forestal sostenible más apreciables para el conjunto de la sociedad.

Áreas del centro

El primer esfuerzo se encaminó en la consolidación de las diferentes áreas del Centro y en el apoyo al Ministerio de Educación para integrar la educación ambiental como eje transversal en la Logse y acercar sus contenidos a los profesores y alumnos. Poner en marcha un Centro de Documentación e Información supuso aprender desde el primer día que la recopilación de multitud de materiales que no tenían precio, fruto del impulso creativo de instituciones, colectivos y profesionales, suponía la necesidad de jugar al tradicional procedimiento del trueque para recopilar lo más valioso. Y los más complejo, hacerlo desde la perspectiva de encontrar no solo libros, sino todo tipo de materiales y recursos didácticos útiles y necesarios para transmitir conocimientos, experiencias y motivaciones. Quizá hoy en día, el centro de documentación tenga la mejor y más extensa colección de materiales y recursos de educación ambiental en español no solo de España. El esfuerzo, el método y el trabajo continuado logra sus objetivos.

El proyecto del Área educativa comenzó por crear y dar vida a una de las exposiciones más vanguardistas de su época, inspirada en el conocimiento de multitud de centros y museos de todo el mundo, que centraba su trabajo en la interpretación del paisaje a través de un recorrido ordenado y preciso de lo que estaba alrededor del centro, La Sierra de Guadarrama. Se pusieron en marcha programas didácticos experimentales para centros educativos de diferentes niveles, llegando a alcanzar una cifra anual de visitantes muy alta para aquel momento, con años de más de 35.000 participantes.

Esa experiencia contribuyó a la puesta en marcha de actuaciones para la creación de materiales didácticos y programas específicos con diferentes instituciones y colectivos nacionales e internacionales, que aún hoy en día continúan, formando parte de un proyecto que pretende dar respuesta al ya amplio y extenso colectivo de educadores ambientales existentes en la actualidad, así como a seguir abriendo caminos y retos para el futuro. Su vinculación con los programas de uso público de la red de Parques nacionales siempre ha sido constante, posibilitando el intercambio de experiencias y la capacidad permanente de mejora.

El Área de producción audiovisual tuvo un inicio explosivo disponiendo una de las primeras productoras en formato Betacam de España. Esa vanguardia tecnológica y la especificidad temática provoco que multitud de proyectos audiovisuales en materia de medio ambiente y de educación ambiental que estos años hemos podido ver en nuestro país y a lo largo del mundo, tuvieran su inspiración, sus inicios y la cantera de profesionales en el centro. El paso de los años y la gran transformación tecnológica ha cambiado de tal forma que ha relegado a un segundo plano esta función del centro, aunque su archivo de imágenes sigue creciendo con diferentes aportaciones y se sigue facilitando permanentemente este servicio.

El Área de información siempre ha sido pionero en la puesta en marcha de recursos y de medios de difusión para la educación ambiental, tanto es así, que en 1996, cuando se crea por primera vez el Ministerio de Medio Ambiente en España, su primera página WEB era la del CENEAM. Hoy en día, tanto la página del Organismo Autónomo Parques Nacionales como diferentes Boletines digitales se gestionan íntegramente desde él.

La  Formación en sus instalaciones tuvo su espaldarazo definitivo dos años después de su creación con la puesta en marcha de la Residencia del centro y su campamento situado en La Granja. Si el centro ya tenía una considerable demanda para ser el escenario elegido para multitud de jornadas, congresos, seminarios, curso y talleres, el hecho de disponer de instalaciones que facilitasen esta función, ha sido un eje vertebrador en las funciones, objetivos y finalidad de sus instalaciones.

Ubicación, instalaciones y equipo humano

Valsaín y el CENEAM son dos nombres conocidos ampliamente en España y en el Mundo para el sector del medio ambiente, de educación ambiental y de conservación de la naturaleza en su sentido más amplio. En sus 30 años de existencia puede presumir de haber acogido miles de iniciativas formativas y de encuentros, llegando algunos años a superar ampliamente el centenar de ellas.

Esta función se vio acrecentada con la transformación que el centro sufrió al desmontarse la exposición permanente y su adecuación y mejora como espacio formativo, con aulas e instalaciones complementarias.

El centro inició propuestas vanguardistas para ser pionero en la puesta en marcha del cumplimiento del reglamente EMAS, o en la apuesta por el uso de combustibles procedentes de recursos naturales renovables como es el caso de la Biomasa, que hoy nos muestra una realidad y que a su vez ha inspirado a muchos en la implantación de esta tecnología en centros e instalaciones públicas y privadas.

El CENEAM es indivisible de su paisaje y su gente, y por eso motivo, el Monte de Valsaín, con su extraordinaria representación de vegetación, con gestión forestal incluida,  y además, con la incorporación en 2013 del actual Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama a la Red, suponen el elemento inspirador para todos los participantes en actividades y visitantes del centro.

Esta ubicación, dentro de uno de los municipios que mejor pueden representar un ejemplo de desarrollo sostenible y compatible con muchos retos actuales, debe seguir siendo un valor en su evolución y en el desarrollo de sus programaciones y actividades. Las personas que configuran el equipo del CENEAM, que a lo largo de los años ha ido cambiando y renovándose, representan sin lugar a dudas su mayor valor en todo momento. Muchos de ellos, ya ocupados en otras tareas a lo largo del mundo, siguen teniendo en su interior el espíritu que un centro de estas características, y un escenario natural y cultural tan espectacular, marcan para toda la vida.

Situación actual y perspectivas

El futuro del CENEAM debe ser coherente con su origen y su pasado: Apuntar a la innovación, vislumbrar retos todavía no planteados por el conjunto de la sociedad y trabajar para seguir siendo referencia. Hace 30 años este era el único centro de su especie. Hoy en día es frecuente encontrarnos con centros de visitantes, o de interpretación ambiental como se les empezó llamando. Existen varios centros de formación ambiental repartidos por nuestra geografía, y la educación ambiental forma parte de los programas escolares. Todo ello, en parte, quizás en gran medida, debido a la existencia del CENEAM y al ingente trabajo que han desarrollado cientos de profesionales, expertos y apasionados de “lo ambiental”. Gracias a todos ellos.

Nunca antes en la historia de la humanidad tanta información ha estado disponible para tanta gente. Estamos condenados a usar las nuevas tecnologías de la información, han llegado para quedarse. Este es el futuro, pero cuidado, no lo olvidemos, el contacto directo con la naturaleza, la emoción obtenida al vivir y comprender el paisaje es insustituible. El CENEAM debe unir lo de siempre y lo nuevo para afrontar lo que ahora sabemos que es un problema global, lo que la comunidad mundial nos presenta como los objetivos de desarrollo sostenible. Al principio, cuando el CENEAM comenzó su andadura, el problema era que no sabíamos que teníamos un problema (ambiental). Ahora ya lo sabemos, pero seguimos necesitando saber como afrontarlo y como adaptarnos.