Orientaciones para la gestión de los Parques Nacionales ante la crisis sanitaria

Posted on: Lun, 08/06/2020 - 10:11 By: comunicacion

Contexto

La crisis sanitaria derivada de la COVID-19 ha aumentado la preocupación en los últimos meses por las consecuencias relacionadas con la salud humana que se derivan de la pérdida de biodiversidad a nivel mundial

cartel


La Comisión Europea acaba de adoptar una nueva estrategia integral de biodiversidad para “devolver la naturaleza a nuestras vidas” (EU Biodiversity Strategy for 2030. Bringing nature back into our live) sustentada en la idea de que “la naturaleza es tan importante para nuestro bienestar mental y físico como lo es para la capacidad de nuestra sociedad de hacer frente al cambio global, las amenazas a la salud y los desastres”. Asimismo, la nueva estrategia hace hincapié en el hecho de que “proteger y restaurar la biodiversidad y el buen funcionamiento de los ecosistemas es clave para impulsar la resiliencia y prevenir la aparición y propagación de enfermedades futuras”.

Las alteraciones de la biodiversidad afectan al funcionamiento de los ecosistemas y pueden ocasionar cambios importantes de los bienes y servicios que estos proporcionan. La pérdida de biodiversidad también significa que estamos perdiendo, aun antes de descubrirlos, muchos de sus componentes, que podrían aportar enormes beneficios sanitarios a la humanidad. Se necesitan ecosistemas sanos que mantengan sus funciones de soporte a largo plazo, imprescindibles para nuestra vida.

Invertir en la protección y restauración de la naturaleza también será fundamental para la recuperación económica de Europa de la crisis COVID-19. La naturaleza debe ser la brújula que guíe la recuperación económica.

España es uno de los países europeos con mayor porcentaje de superficie protegida, con cerca de dos mil espacios naturales protegidos, entre los que destacan a nivel internacional por la relevancia de su patrimonio natural, los quince parques nacionales y las cincuenta y dos Reservas de la Biosfera.

Es creciente el interés en los últimos años de los visitantes nacionales e internacionales por viajar a áreas protegidas y disfrutar de experiencias de ecoturismo, entendido este como el viaje a un área natural para conocerla, interpretarla, disfrutarla y recorrerla al tiempo que se aprecia y contribuye de forma práctica a su conservación, sin generar impactos sobre el medio y repercutiendo positivamente en la población local. En el contexto actual se hace necesario que los visitantes se sientan seguros y se ofrezcan argumentos sólidos que demuestren que se cumplen todos los protocolos sanitarios en vigor y que los desplazamientos puedan desarrollarse con las máximas garantías sanitarias.

Las áreas protegidas deben jugar un papel fundamental en el turismo que está por venir, territorios bien conservados que no sólo nos aporten bellos paisajes, sino además salud y bienestar. Cada vez existen más evidencias sobre la magnitud y la diversidad de los beneficios que tienen la actividad al aire libre y el contacto con la naturaleza, que pueden ayudar a promover la salud y prevenir la enfermedad. Más allá de los beneficios pasivos del acercamiento a un espacio natural, un entorno al aire libre favorece una actividad física regular y brinda oportunidades para el equilibrio mental.

El estado de alarma decretado en España en los últimos meses ha traído un hecho inusitado a los parques nacionales, como es la ausencia total de visitantes lo que ha llevado a pensar que el descenso tan acusado de esta presión y la previsible disminución de los aprovechamientos habituales podía tener repercusiones en la conservación y en el comportamiento de las especies residentes. Un sondeo cualitativo realizado en la Red de Parques Nacionales ha constatado que la ausencia casi total de personas ha permitido observar fauna poco habitual en las zonas donde solían concentrarse con mayor frecuencia los visitantes. Asimismo, ha resultado llamativa la recuperación de caminos y zonas tradicionalmente más frecuentadas, así como la ausencia de basuras en áreas de concentración de personas. Se ha detectado la nidificación de varias especies en zonas donde habitualmente fracasaban en años anteriores. Los grupos de fauna más discretos como anfibios, reptiles e invertebrados se han visto beneficiados por la ausencia de público. Se ha detectado también comportamientos más confiados, pudiéndose observar, por ejemplo, algunas especies de cetáceos cerca de la costa gracias a la mayor tranquilidad en el medio marino. Otras poblaciones de especies oportunistas que se alimentan ocasionalmente de los residuos de comida de los visitantes en las zonas más visitadas han visto suprimida esta fuente suplementaria de alimento. Se puede concluir, por tanto, que la naturaleza ha demostrado su rápida capacidad de respuesta ante la falta de determinados impactos, lo que indica que aún estamos a tiempo para plantearnos una nueva relación de la sociedad humana con nuestro entorno.

Proceso de desescalada en los parques nacionales

La declaración de un parque nacional tiene por objeto conservar la integridad de sus valores naturales y sus paisajes y, supeditado a ello, el uso y disfrute social a todas las personas con independencia de sus características individuales (edad, discapacidad, nivel cultural, etc.) así como la promoción de la sensibilización ambiental de la sociedad, el fomento de la investigación científica y el desarrollo sostenible de las poblaciones implicadas, en coherencia con el mantenimiento de los valores culturales, del patrimonio inmaterial y de las actividades y usos tradicionales consustanciales al espacio.

Así, según el Plan Director de la Red de Parques Nacionales (RD 389/2016, de 22 de octubre), entre los objetivos estratégicos de los parques nacionales en materia de uso público se encuentran: a) asegurar el servicio de uso público a la sociedad, para el conocimiento y disfrute de los parques nacionales, supeditado a la conservación de sus valores, y b) disponer de una oferta de servicios de atención a los visitantes, diseñados y desarrollados por la administración, que tenga en cuenta la accesibilidad universal.

Los parques nacionales, que albergan una muestra representativa y bien conservada de los sistemas naturales españoles y son un referente para la conservación de la biodiversidad, pueden también ahora serlo promoviendo nuevos modelos de ecoturismo y mostrando la estrecha relación existente entre un patrimonio natural bien conservado y la salud y el bienestar de las personas.

Mientras se aborda ese objetivo, la situación actual de desescalada tras el periodo de alarma y confinamiento requiere la adopción de pautas, criterios y medidas a aplicar ante el retorno de los visitantes a los parques nacionales.

La normativa vigente que implica directamente a la gestión de los parques nacionales dedica de forma más o menos directa varios de sus artículos a la seguridad de la visita de estos espacios protegidos. Por ejemplo, el Plan Director de la Red de Parques Nacionales (RD 389/2016, de 22 de octubre), hace referencia como elementos para adecuar la presión sobre sus valores naturales  a que  cada parque debe contar  con los estudios de capacidad de acogida, los centros de visitantes, la infraestructura, instalaciones y servicios de interpretación necesarios para organizar adecuadamente el uso público de tal forma que se combine la mejor experiencia para el visitante con la máxima protección de los recursos. También hace referencia a que, a pesar de que las personas que visitan los parques nacionales son los primeros responsables de su seguridad, es la administración del parque correspondiente quien procurará la seguridad de los visitantes sobre todo en base a la concienciación de las personas sobre los riesgos más comunes asociados a la visita del parque nacional. Para esto, se utilizarán todos los medios necesarios, tales como medios de comunicación, información directa al visitante o incluso guías de autoprotección si es necesario.

Los distintos procesos llevados a cabo para la gestión del riesgo deben estar coordinados entre sí.

En el caso concreto que nos ocupa, la COVID-19 es recomendable el seguimiento y control de la puesta en marcha de las visitas a los espacios, y de las infraestructuras relacionados directamente con los visitantes. Los estudios previamente realizados de la capacidad de acogida de estos espacios van a ser de gran ayuda para la gestión de esta emergencia sanitaria.

Como ya se ha indicado anteriormente, en el actual proceso de desescalada y de aminoración de las medidas de confinamiento derivadas del estado de alarma nacional, la recuperación de las actividades de uso público en los parques nacionales debe combinar la recuperación de las actividades de uso y disfrute de los mismos con la protección de los visitantes frente a la COVID-19.

De forma mayoritaria, la población que visita la Red de Parques Nacionales tiene una edad comprendida entre los 26 y 45 años, con motivaciones variadas como es la búsqueda de un entorno sereno, la observación y fotografía de la naturaleza o la práctica del senderismo entre los más destacados.

También son muy numerosas las visitas con fines didácticos, comúnmente realizadas en la Red por colegios, institutos y universidades, así como por otros colectivos específicos como asociaciones naturalistas o conservacionistas.

La Organización Mundial de la Salud señala que el virus SARS-CoV-2 se transmite principalmente a través del contacto entre personas y del contacto directo con las gotas expulsadas al toser o estornudar o por contacto con superficies contaminadas y que es poco probable que se transmita a través del aire. Los paseos por la naturaleza pueden tener por tanto un riesgo bajo de contagio siempre que se respeten las medidas de distanciamiento físico, se eviten las aglomeraciones y se tengan las debidas precauciones en instalaciones con barandillas, pasamanos, cables de seguridad, etc.

Las medidas de protección a adoptar durante el proceso de recuperación de las actividades de uso público, por lo tanto, deberán diferenciar claramente las que se desarrollen en centros de visitantes y lugares cerrados de las que tengan lugar al aire libre (red de senderos o aparcamientos). Se plantean a continuación una serie de medidas a tener en cuenta para la gestión de los parques nacionales ante la crisis sanitaria[1]:

Centros de visitantes

  1. El aforo del Centro se reducirá, garantizando la distancia de 2 metros entre los visitantes. Los informadores deben velar por el cumplimiento del aforo máximo autorizado.
  2. Los horarios de apertura de los centros deben limitarse a aquellos en los que pueda garantizarse el servicio óptimo de limpieza, especialmente en los servicios y aseos.
  3. Las salas de audiovisuales solamente deberían utilizarse si se puede  asegurar la limpieza efectiva tras cada pase del documental.
  4. Se instalarán mamparas en los mostradores de recepción e información. En caso de no ser posible, se instalarán cintas a 2 metros del borde interior del mostrador.
  5. Se dotará a los trabajadores (informadores, guías, técnicos, limpiadores, etc.) del material individual de protección sanitario que marca la normativa.
  6. El visitante deberá llevar durante toda la visita mascarillas de protección y guantes.
  7. El itinerario de visita será lineal, evitando cruces y entrando por recepción y saliendo obligatoriamente por la puerta de salida.
  8. Se instalarán contenedores pequeños con tapa y pedal en cada uno de los aseos y contenedores mayores, de 60 u 80 l, en la entrada y en la salida del Centro.
  9. Se instalarán dispensadores de gel hidroalcohólico y papel en la entrada del Centro.
  10. Se anularán las pantallas interactivas y se colocará un cartel sobre ellas indicando “Pantalla anulada por motivos sanitarios”.
  11. No debe suministrarse a los visitantes folletos ni ningún tipo de papel por motivos sanitarios.
  12. Se colocará cartelería con el horario de apertura, las recomendaciones sanitarias y la limitación de aforo en la recepción del Centro y en cada aseo (máximo 1 persona por aseo).
  13. Se intensificará la limpieza de aquellos elementos, como barandillas y otros, que puedan ser más susceptibles de ser manipuladas por el público, empleándose para ello aquellos productos recomendados por la normativa sanitaria.
  14. Se informará a los visitantes de las nuevas condiciones de los servicios de uso público, preferiblemente a través de la web o las redes sociales.
  15. En los servicios de uso público que comporten reserva previa, el ENP informará, previo a la reserva, de las condiciones de prevención y de admisión.
  16. Los gestores de los parques mantendrán al personal actualizado sobre las fases de la desescalada, las acciones preventivas y medidas higiénico-sanitarias, para que ellos sigan las recomendaciones en el entorno laboral y puedan informar adecuadamente a los visitantes.

Aparcamientos

  1. Los aparcamientos que dan servicio a los centros de visitantes y áreas recreativas deberán adaptar su aforo a las limitaciones que se establezcan en los equipamientos para evitar concentraciones. Estas limitaciones deben ser anunciadas.
  2. En las áreas recreativas y aparcamientos se llevarán a cabo acciones de vigilancia en horas punta y desinfección de contenedores de basura.

Red de senderos

  1. Los visitantes deben respetar las distancias de seguridad recomendadas de forma general, evitando concentrarse en lugares de parada.
  2. En el caso de senderos de baja capacidad por la poca anchura, el gestor deberá establecer medidas de limitación temporal y/o de aforo o de circulación en un solo sentido, que deberían ser comunicadas al inicio del sendero.
  3. En los observatorios de aves se establecerán aforos, se limpiarán y desinfectarán espacios semiabiertos y se dispondrá de desinfectante para materiales de óptica. En el caso de que no se pueda garantizar su limpieza y desinfección, permanecerán cerrados.
  4. Debe asegurarse el cumplimiento de las medidas preventivas e higiénico-sanitarias establecidas por parte de los visitantes. Se establecerán las medidas de vigilancia para ello.
  5. En la medida de lo posible se incidirá en tomar medidas de higiene (en especial, lavado de manos) y desinfección con frecuencia, en lugar de optar por el uso de guantes desechables que pueden constituir un vector de propagación del virus y generan gran cantidad de residuos contaminantes.
  6. En el servicio de visitas guiadas, se debe valorar la readaptación del discurso interpretativo de la visita con el objeto de mantener la distancia de seguridad a lo largo del recorrido permitiendo al guía el control del grupo.
  7. Se recomiendan grupos pequeños flexibles en función de recorridos.

Decálogo de la Red de Parques Nacionales para un mundo más saludable

  1. Fomentar que los visitantes preparen su viaje usando páginas web y reservando con antelación los servicios de los que quieran disfrutar.
  2. Instar a que los visitantes se queden en casa en caso de síntomas o enfermedad.
  3. Fomentar que los visitantes sigan las instrucciones del personal de los parques nacionales.
  4. Fomentar que los visitantes revisen las recomendaciones de las autoridades sanitarias respecto al número máximo de personas.
  5. Instar a que los visitantes mantengan la distancia de seguridad de dos metros y a que circulen por la derecha en caminos y senderos.
  6. Promover el uso de la mascarilla durante las visitas.
  7. Instar al lavado de manos con frecuencia y uso de gel desinfectante.
  8. Fomentar que no se toque nada en zonas comunes (barreras, bancos, equipamientos, etc.) para evitar contagios.
  9. Instar al visitante a que recoja sus propios residuos y los traslade a los puntos de recogida habitual en las inmediaciones de sus domicilios.
  10. Promover que no haya contacto físico al saludar.

CATÁLOGO CARTELES “En tu visita a un Parque Nacional cuida tu salud y la de los demás”

Para poner freno al COVID-19, el Organismo Autónomo Parques Nacionales ha diseñado materiales de comunicación para orientar a los visitantes de los Parques Nacionales y demás Áreas Protegidas con directrices y recomendaciones que hagan su visita y la de los demás más segura.

Se han elaborado tres diseños diferentes de carteles en tamaño A2 y A3.

Disponibles en alta calidad listos para impresión en castellano, inglés y en las lenguas cooficiales de España presentes en la Red de Parques Nacionales (catalán y gallego).

http://blog.oapn.es/node/48

[1] Esta propuesta de medidas se ha elaborado considerando el documento “Medidas para la reducción del contagio por el coronavirus SARS-CoV-2. Espacios Naturales Protegidos. Directrices y Recomendaciones. ICTE. Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Ed.01 Rev.00 Mayo 2020

NOTA DE PRENSA MITECO 05/06/2020